David Moreno Sanz

Jacek Yerka





Sueños cumplidos


Las palabras que aprende antes de dormir, con los primeros rayos de luz aparecen escritas en el vaho de la ventana. Con ayuda de papá y mamá las lee en voz alta antes de ir a desayunar, y de camino a la cocina, se encuentran con un erizo, al girar por el pasillo las alas de una libélula le acarician la mejilla y sentado en su hamaquita le sonríe una cría de tiranosaurus. Días anteriores fueron chimenea, elefante, dragón, caballito de mar. Esta mañana apareció escrita la palabra abuela y después de leerla, sorteando lágrimas, la magia hizo el resto.



Rueda de reconocimiento

Era una sala fría, yerma en adornos, virgen de colores. Unos agentes de policía nos habían conducido hasta ella a horas intempestivas y nos fueron colocando sobre una tarima junto a otras parejas de supuestos padres. A Ángela y a mí nos tocó detrás de un cartel con el número 4. De repente, se iluminó un foco que inició el recorrido. Cuando se posó en nuestros cuerpos temblorosos, nos agarramos las manos con fuerza, esperando que no pasara de largo, susurrando que éramos nosotros, que nada de castigos ya, que chuches las que quisiera. 



Las cuatro estaciones

Lucas se encuentra en la primera planta de la Biblioteca Municipal, sección Narrativa, en el pasillo de la “C” de Cervantes, Cortázar… cuando enfrente, en el pasillo de la “D” de Dickens, Dostoioevski… ve una cara de mujer que le resulta conocida. Frunce el cejo, se rasca la barbilla, no recuerda quién es, la bufanda y el gorro de lana que lleva no le facilitan la tarea, pero está seguro de que han coincidido antes. De repente las estanterías cambian de coloración, del clásico marrón nogal, al rojo, naranja y ocre en diferentes tonalidades, y la superficie de las mismas comienzan a resquebrajarse por el peso de la melancolía. Lucas sigue pensando en esa cara, tan tan agradable que no es consciente del remolino de viento que arranca hojas de los libros y caen al suelo formando un manto otoñal. Esa cara… Tan centrado está que tampoco siente el calor soporífero que se instala ahora en la sala, a los usuarios les queman las tapas de los ejemplares y no pueden más que soltarlos. Esta situación no dura mucho, lo justo para que Lucas viaje en el tiempo retrocediendo unos años, de estación en estación. La temperatura es suave, huele a flores, se oyen cantar pajarillos y él camina de la mano de una niña. Le acaba de dar un beso en su inocente mejilla.



Carencias

Un tipo que vive solo llega a casa, abre la puerta, la cierra tras de sí, se introduce en el pasillo y sale a recibirle un gato que no tiene. Ante la sorpresa inicial permanece quieto hasta que ese mismo gato se frota contra sus piernas. Le prepara entonces un plato de leche con galletas pero éste insiste en conducirle primero a la habitación de los hijos que no tiene para que les arrope y dé dos besos de buenas noches y después hasta la cama donde duerme la mujer que tampoco tiene. Confuso se pone el pijama, se lava los dientes y se tumba a su lado para descansar del duro día de trabajo que no tiene. Y piensa en mañana, en el futuro. 



Rompecabezas

De Sara me he quedado sus ojos verdes, de Noelia sus labios carnosos, de Alicia su cabello negro azabache, de Cristina sus largas piernas, de Patricia su generoso corazón y así he ido recomponiendo a la mujer de mis sueños. Ahora con las manos manchadas de sangre me pregunto qué hacer con todas las piezas que sobran.




David Moreno Sanz (Zaragoza)

Conocido en la blogosfera como No Comments o el indio. Empezó en el género de los microrrelatos por mediación de algún hechicero, sólo así se explica que un hombre en origen de ciencias se vea atrapado en el mundo de las letras.
Desde febrero de 2012 administra el blog microSeñales de humo (http://microseñalesdehumo.blogspot.com)
Representa la continuación de uno anterior que se abrió en el 2009 (http://nocomentsno.blogspot.com)
En estos años ha conseguido alguna distinción y ha publicado en algunos libros recopilatorios (Antología Triple C, De antología: la logia del microrrelato…)  y revistas tanto impresas como digitales dedicadas a lo breve.
En 2014 autopublicó (Bubok) su primer libro de microrrelatos: microSeñales de Humo.





Besa las estrellas, querido maestro René Avilés Fabila

René Avilés Fabila
 
René Avilés Fabila (México,15 de noviembre de 1940-9 de octubre de 2016) fue catedrático universitario desde hace 50 años de la UNAM y, desde hace 36, de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

En su amplia bibliografía destacan las novelas Los juegos, El gran solitario de Palacio y El amor intangible; los volúmenes de cuentos Hacia el fin del mundo, El Evangelio según René Avilés Fabila y El bosque de los prodigios y los libros autobiográficos Recordanzas, Memorias de un comunista y Antigua grandeza mexicana.

Inició su carrera literaria en 1960. Se formó principalmente con los escritores Juan José Arreola, Juan Rulfo, José Revueltas, Ermilo Abreu Gómez y Francisco Monterde.

Su labor periodística fue amplia, colaboró en La Crónica y Excélsior. Fue presidente del Premio Nacional de Periodismo 2013 de carácter ciudadano que auspició la Universidad Benito Juárez de Tabasco.

Sus cuentos figuran en multitud de antologías nacionales e internacionales y parte de su obra literaria ha sido traducida al inglés, francés, alemán, italiano, chino, ruso y coreano.

Al cumplir 50 años como literato, académico y periodista, Avilés Fabila recibió diversos homenajes donde participaron la UAM, la UNAM, el IPN, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y el INBA. (En Cronica.com.mx)



Microrrelatos de René Avilés Fabila


La comida del distraído


Llegó al lujoso restaurante y el mesero, por descuido, en lugar de ofrecerle la carta, le entregó la cuenta.

El cliente vio la abultada suma y sin más pagó añadiendo una generosa propina.

Salió a la calle sintiéndose terriblemente satisfecho: la comida había sido magnífica, los vinos también y el postre insuperable; caminaría un poco para ayudar a la digestión.


Burocracia


(Después de leer El testamento de Orfeo de Jean Cocteau)

Un elegante ujier le pidió al poeta que esperara para ver al señor ministro. Así lo hizo. Pero tanto aguardó que cuando al fin fue recibido, el ministro era ya presidente de la República.


El más extraño de los animales prodigiosos

Dentro de esa jaula de grandes proporciones, pasta tranquilamente una rara especie. Ningún letrero lo anticipa. Algunos expertos en zoología señalan que se trata de un pegaso sin alas, otros más afirman que es un unicornio sin cuerno. La gente sencilla, que se arremolina en el lugar, prefiere decirle caballo.


Hambre


Desperté con un apetito atroz e inaplazable; me dirigí a la cocina: el refrigerador estaba vacío; de una alacena obtuve un libro con decenas y docenas de sabrosísimas recetas; de inmediato lo herví en la olla de presión y luego puse la mesa dispuesto a darme un suculento banquete con sus páginas.


Los fantasmas y yo


Siempre estuve acosado por el temor a los fantasmas, hasta que distraídamente pasé de una habitación a otra sin utilizar los medios comunes.


Trabajo asegurado

Al morir, los arpistas van directamente al Cielo en donde nunca padecen desempleo.


Wells y Einstein

Aquel científico necesitaba saber qué sucedería si en la máquina del tiempo retrocedía al momento en que sus padres estaban por conocerse e impedía la relación.

Llegó a esa época sin mayores dificultades. Un joven llegaba al pueblo en donde el destino le depara una esposa. De inmediato supo quién era. No en balde había visto fotografías del viejo álbum familiar. Lo que hizo a continuación fue relativamente sencillo: convencer a su padre que allí no estaba el futuro, que mejor fuera a una gran ciudad en busca de fortuna. Y para cerciorarse lo acompañó a la estación de ferrocarril. Se despidieron y mientras desde la ventanilla una mano se agitaba, el riguroso investigador sintió cómo poco a poco se desvanecía hasta convertirse en nada.


La esfinge de Tebas

La otrora cruel Esfinge de Tebas, monstruo con cabeza de mujer, garras de león, cuerpo de perro y grandes alas de ave, se aburre y permanece casi silenciosa. Reposa así desde que Edipo la derrotó resolviendo el enigma que proponía a los viajeros, y que era el único en su repertorio. Ahora, escasa de ingenio, y un tanto acomplejada, la Esfinge formula adivinanzas y acertijos ingenuos, que los niños resuelven fácilmente, entre risas y burlas, cuando van a visitarla a su morada, durante el fin de semana.


Perversiones
 
La correspondencia y las autobiografías son como el espejo: un invento perverso para desatar la vanidad.


No nos olvidemos mutuamente

Nunca olvidaré los ojos fríos del hombre que conducía a toda velocidad e irresponsablemente su automóvil: fue un impacto brutal y mi cuerpo quedó destrozado, del mismo modo espero que él jamás olvide los míos, abiertos por la angustia, el dolor y la desesperación de la muerte.


El hombre infeliz

Siempre detesté la felicidad. No hubo día en que no batallara contra la estúpida sonrisa y sus manifestaciones rudimentarias y prosaicas. Hoy al fin logré eliminarla de mi vida mediante un pistoletazo muy preciso en la sien.


Amor eterno

Alicia dijo que lo amaba como a nadie. Hicieron el amor en una infinita y suave dulzura, con tiernas caricias. Pero aquella era la última ocasión que estaban juntos. Ella partía al día siguiente. Al concluir, Alicia habló: No puedo dejarte aquí, tienes qué venir conmigo. Es lo que más deseo en el mundo y sé que tú también lo quieres. ¿Cómo iré contigo?, preguntó emocionado su amante. Ya lo sabrás, repuso la mujer. Fue hasta un maletín y extrajo un bisturí; con la habilidad de un cirujano fue cortando cada uno de los miembros de su compañero. Cuando hubo terminado los colocó cuidadosamente dentro de su equipaje. De ese modo, Alicia regresó a su patria. Para fortuna suya en la aduana no revisaron sus maletas. Al llegar a casa, con impaciencia, sacó las partes de su amado y las cosió. Una vez completo, le dijo: ahora sí ya estamos juntos para siempre, nada podrá separarnos, y lo besó con todo el amor que le era posible.


Infidelidad a la luz de la teoría de la relatividad


Fue descubierto en plena infidelidad por su esposa (¡Y en mi propia casa, canalla!), pero no se preocupó mayor cosa: simplemente –recordando al viejo Einstein– avanzó a tal velocidad, a la de la luz, que regresó al punto anterior a la vista de su amante. Sin embargo, tuvo la sensación de que no había hecho el amor: comenzó a acariciar a la hermosa mujer y el pasado se reprodujo. Una vez que se amaron la esposa apareció en la recámara. De nuevo no tuvo más salida que moverse rápidamente y reinició el adulterio. Otra vez quiso evitar el terrible encuentro y fue imposible. Así quedó atrapado (condenado) dentro de un incómodo e infinito círculo vicioso. Todo por no aceptar la escenita de los celos.


Adán y Eva

Amanecí nuevamente con las costillas intactas: ninguna mujer me acompañaba.

Sin embargo, siento dolor en el pecho.

Algo crece dentro de mí. Ojalá sea Eva.

Inquieto la espero

y la amo.


*

En: Minificción de los jueves. Selección de Violeta Rojo.





"DISPARA USTED O DISPARO YO". GRAN ANTOLOGÍA DE MICRORRELATOS POLICIALES



               Humphrey Bogart en El halcón maltés (1941)


CONVOCATORIA
 
ANTOLOGÍA DE MICRORRELATOS POLICIALES "DISPARA USTED O DISPARO YO"
 
Objetivo: Creación de la antología digital de la Revista Brevilla, que reunirá microrrelatos policiales, negros, hard boiled,de suspenso.

La eventual publicación de esta antología no tendrá fines de lucro.

Se agradece la colaboración de Beto Benza, Jorge Etcheverry, Stefano Valente,Solange Rodríguez, Geraudí González,Sergio Astorga, Patricia Nasello,Alex Daniel Barril,Pablo A.García M.,Alberto Sánchez A.,José Manuel Ortiz y Melanie Márquez.

 
Condiciones de envío

1.- Dos (2) microrrelatos por persona, escritos en español, portugués, francés, inglés, italiano, etc. (con su correspondiente traducción al español), de 250 palabras máximo; datos biográficos, en no más de 6 líneas. También, se aceptarán minificciones ilustradas referentes al género literario convocado (máx. 2).

 
2.- El envío será vía correo electrónico a los compiladores indicados más abajo. Adjuntar textos y breve bio en un solo documento word (no se aceptará el formato PDF). No incluir fotos. En el caso de las ilustraciones, el envío debe ser en formato jpg o png, alta resolución.

3.- En el asunto del mensaje, indicar: “Microrrelatos policiales/Minificciones Ilustradas, Brevilla/ Nombre autor/a”.

4.-No se aceptarán textos pegados en el cuerpo del mail.
 
5.- Los textos/ilustraciones serán evaluados para su publicación por cada compilador.

6.- El envío vía mail equivaldrá a la autorización de publicación digital de los textos.

7.- El plazo para el envío de textos vencerá impostergablemente el día 31 de diciembre de 2016.

8.- El incumplimiento de cualquiera de estas formalidades equivale a la descalificación automática.


Compiladores:


Chile/Otros países: Lilian Elphick. lilian.elphick@gmail.com
 

Perú: Alberto Benza. beto@albertobenza.com
 

Nicaragua: Alberto Sánchez Argüello. 7tojil@gmail.com
 

México: José Manuel Ortiz. manolortizs@msn.com
 

Argentina: Patricia Nasello. patricianasello547@gmail.com
 

Portugal: Sergio Astorga. astorgaser@gmail.com
 

España: Pablo García Malmierca. pagmalmierca@gmail.com
 

Canadá: Jorge Etcheverry. jorgeetcheverry@rogers.com
 

Italia: Stefano Valente. stef.valente@tiscali.it
 

Ecuador: Solange Rodríguez hembradragon@gmail.com
 

Estados Unidos: Melanie Márquez Adams. autoresandinos@gmail.com
 

Venezuela: Geraudí González: produccionesgera@gmail.com


Consultas: Lilian Elphick: lilian.elphick@gmail.com


Nota: Querido/a participante: Para evitar spam, los correos están desactivados. Copia y pega. Gracias.


***

Sergio Astorga

Brevilla, revista digital de minificción, pretende compilar no sólo microrrelatos, sino otros géneros literarios, ya sean aforismos, haikús, prosa poética brevísima, verso breve, y expresiones visuales y de audio, como ilustraciones, comics, fotografía, podcasts, etc.

Comité Editorial: Lilian Elphick (Chile), Patricia Nasello (Argentina), Sergio Astorga (Portugal/México).

Brevilla es una idea original de Lilian Elphick y su nombre proviene de Godzilla, antiguo monstruo japonés.





La palabra esencial: "Hija única", de Mariela Ríos Ruiz-Tagle







Por Lilian Elphick


Sólo soy una palabra esencial, pequeña y libre, como la evanescente vida.


Este epígrafe inicial del libro Hija Única, de Mariela Ríos Ruiz-Tagle, es fundamental para entender qué es un microcuento o minificción o microrrelato, el género literario de los mil nombres, el modo de escritura que no admite ser encasillado, chúcaro, rebelde; antes, marginal, en la periferia de la literatura, donde el cuento y la novela eran los únicos canonizados; hoy, diría, una manera de ser, un andamio estable de la imaginación, un género que ha crecido considerablemente en los últimos 20 años, posicionándose en el ámbito social y cultural de muchos, muchísimos países, interviniendo el espacio público, redes sociales y otros órdenes culturales. Basta nombrar el concurso Santiago en 100 palabras.

El microcuento, sin embargo, no es nuevo. Vicente Huidobro, Rubén Darío, Borges, Cortázar, por citar sólo algunos nombres, ya habían escrito textos mínimos, breves e intensos, que no ostentaban el nombre de ‘microcuento’. Darío los nominó ‘cuadros’ en prosa, publicados en un diario de Valparaíso en 1887 e incorporados al libro Azul en 1888. En Cuentos breves y extraordinarios, antología hecha por Bioy Casares y Jorge Luis Borges, se señala en una Nota Preliminar que: “Hemos interrogado (…) textos de diversas naciones y de diversas épocas, sin omitir las antiguas y generosas fuentes orientales. La anécdota, la parábola y el relato hallan aquí hospitalidad, a condición de ser breves. Lo esencial de lo narrativo está, nos atrevemos a pensar, en estas piezas (…)". Esta antología fue publicada en 1953.

En 1979, Julio Cortázar publica el texto “Amor 77”, incluido en Un tal Lucas. Se trata de una narración de sólo 29 palabras y sería injusto no citarlo aquí:


Amor 77

Y después de hacer todo lo que hacen, se levantan, se bañan, se entalcan, se perfuman, se visten, y así progresivamente van volviendo a ser lo que no son.


Como se aprecia, aquí hay pura esencialidad, pequeñez y libertad, parafraseando el epígrafe inicial del libro de Mariela. La esfera literaria se abre a nuevas lecturas, el lenguaje se condensa, surge la extrañeza.
 
El microcuento, al ser breve, debe también ser un latigazo que hiera y abra la dura corteza del lector/a. El texto “Hija única” es ejemplo de esto:

Mi madre, mi padre, mis hermanos, mis hermanas, mis abuelos, mis tíos, mis tías, mis primos, mis primas, mis sobrinos, mis sobrinas,— y yo—, en una casa, un patio, una calle, cualquier lugar de la ciudad de Santiago. Esa es la foto que me habría gustado tener, esa es la foto que nunca fue tomada.


Lo que nunca fue, el silencio desgarrador, la soledad, construyen y deconstruyen este texto. El tiempo parece inamovible dentro de su total fugacidad, asunto que se repite en otros microcuentos del libro de Mariela. Hijas únicas, huérfanas, mudas, sin sombra, desamadas, nostálgicas en illo tempore, las que no permanecen.


Veamos estos textos:

Agua invisible

Las casas, los vestidos, los caminos, los libros, los fuegos, las pinturas, los templos, los vientos, las cacerolas, las modas, los árboles, las estrellas, los televisores, los caminos, las bolsas de té, las maderas, las montañas, los metales, las culturas, las tierras, los relojes, los mares, los cuerpos, los seres, los espíritus, se evaporan, se funden, se disuelven sobre agua invisible.



Un café para recordar

Sueño con volver al Café Torres. Caminar por la Alameda con mi padre. Sentarnos a observar las fotos antiguas desde una mesa con mantel blanco y el florero adornado con radiantes gladiolos. Observar los rostros jóvenes en los espejos.

Sobre los diarios desparramados en el suelo, una bolsita de café me recuerda que estoy cesante.

Hoy iré a visitar a mi viejo, y como siempre, dejaré sobre su tumba esos maltrechos gladiolos que corté por el camino.



En ambos microcuentos se fortalece el tópico de la disolución; el primero tiene una connotación existencialista y espiritual: tanto la naturaleza como todas las construcciones humanas desaparecen en el vórtice del agua invisible. Lo importante aquí es la lectura profunda que el lector/a debe realizar desde la omisión, porque hay algo más en este microcuento, algo que supera la mera anécdota. En cambio, en “Un café para recordar” se presenta un estado pasado positivo y uno actual de connotación negativa, de desmejoramiento: el padre ha muerto, está disuelto, y las flores se han marchitado. Obsérvese que el gladiolo es una flor típica de cementerio, al menos en Chile, pero también es indicador de un status social. El/la narrador/a está cesante y vaga no sólo por la urbanidad santiaguina, sino también por los recovecos de la memoria, en actitud de evaporación. Este excelente microcuento tiene varias aristas de significado y golpea a quien lo lee desde la soledad familiar y el desamparo social y donde el tiempo, Cronos, devora a sus hijos, destruyéndolos, disolviéndolos sin posibilidad alguna de reparación. Es interesante advertir que en “Agua invisible” es el tiempo Aión el que cruza la narración. El Aión es el tiempo sagrado, ilimitado, poroso, indivisible e infinito. En “Un café para recordar”, sólo Cronos se instala en un pasado, presente y futuro implícito, omitido, en silencio, en la escritura.

Interesantísimo por sus acrobacias temporales es “Encuentros lejanos” en donde un personaje histórico, real, como lo es Manuel Rodríguez, abandona su tiempo –aunque no del todo- y se instala en el presente híper contemporáneo de la tecnología.


Encuentros lejanos

Deja estacionado su caballo en la calle, junto a los autos. Entra a un ciber y se sienta frente a un computador.

El tiempo no pasa.

Ingresa una joven mujer, vestida y maquillada estilo gótico. Encuentra una montura sobre la silla vacía. Mira la pantalla del computador. El chat está abierto y lee:

Nos encontramos en Til Til. Un abrazo, Manuel.




El personaje Manuel llega a la era tecnológica trayendo consigo un caballo y una montura. Se dice explícitamente que “el tiempo no pasa”, congelando al personaje en tierra de nadie. Cuando la mujer joven entra al chat, él ya no está, se ha disuelto. El mensaje que deja es estremecedor: “Nos encontramos en Til-Til”, lugar de muerte, de asesinato. Es la bala incrustada en la espalda de Manuel Rodríguez la que rebota y nos hiere a nosotros los lectores; es esta omisión la que revela el microcuento y lo hace crecer y explotar de significados.

Debo mencionar aquí los microcuentos dedicados a la memoria de Chile, particularmente en la época de la dictadura: “1973” (pg.35), “Alma en pena” (pg 84), “A Rodrigo Rojas De Negri” (pg. 123), “Toque de queda” (pg. 131). El microcuento “Alma en pena”, como otros textos, establece la conexión entre un pasado y un presente degradados, y en donde el futuro, omitido en la materia narrativa, también se yergue trágicamente. El personaje es un errante eterno desde la muerte violenta. Desde su invisibilidad constata un espacio tan urbano y reconocido como lo es la Plaza de Armas de Santiago; también, constata el daño infringido hace 40 años y, como si nada hubiese sucedido, “el cielo azulado es el mismo para todos”. La vida continúa con esa marca de hierro candente, con ese lacre hirviendo, entremedio de la algarabía del centro de la ciudad y, por extensión, de un país completo:


Alma en pena


Todo el tiempo salgo a caminar sin rumbo por el centro de Santiago. Me siento en mi lugar preferido de la Plaza de Armas, rodeado de perros, palomas y algunos jubilados de rostros pálidos. ¿Será posible que algunos de ellos sean los que me golpearan brutalmente, me maltrataran a patadas y culatazos, me torturaran sin piedad, me escupieran e insultaran, aquel día de septiembre hace 40 años? Mi alma en pena, como siempre, es invisible. Arriba, el cielo azulado, es el mismo para todos.



El libro Hija única está escrito con fuerza e imaginación. Cada texto tiene varias lecturas y muchos son verdaderos knock-outs para el lector desprevenido. Mariela trabaja la ironía, la melancolía, la nostalgia, el mundo espiritual y el amor/desamor sin caer nunca en el lugar común. Algunos de sus microcuentos sorprenden por su ambigüedad y quiebran sus propios límites, yendo más allá de la materia narrada y poética. Nos enfrentamos a un océano de palabras y ahí nos disolvemos y renacemos con otra mirada, más sincera quizás. No me queda sino agradecer a Mariela su escritura, su capacidad de concentración literaria y sus vueltas de tuerca. Como dije, el epígrafe inicial sintetiza el libro: Sólo soy una palabra esencial, pequeña y libre, como la evanescente vida.

*

Presentación del libro de microrrelatos Hija única, de Mariela Ríos Ruiz-Tagle, Santiago de Chile, septiembre de 2016.


Hija única, de Mariela Ríos Ruiz-Tagle
Microrrelatos
Editorial Segismundo
Santiago de Chile, 2016

Haikus, por Norah Scarpa Filsinger

Koshu Kajikazawa


Quién ser pudiera 
en el soto del bosque  
rayo de sol. 


Alto robledal, 
chapotean las hojas 
sobre tu sombra.

*

El crepúsculo 
de doradas espadas 
da muerte al sol.   

*

Entre las hojas,  
la mórbida magnolia 
es un lucero.    

*

Lluvia de otoño,   
en sus miles de gotas   
se escurre mi alma.   

*


En el crepúsculo 
arde la nuboselva,  
lloran los pájaros.

*

Boga la luna 
su balandro de espuma  
sobre mis sueños. 

*  

Ignoto quásar,  
el azahar estalla 
con su fragancia.  

*

Pálida luna, 
en la profunda noche  
rimas la vida.   

*

Sobre la piedra 
ese pequeño musgo, 
el universo.   

***

 Norah Scarpa Filsinger, exdocente, argentina, vive en Tucumán. Publicó Hojas al tiempo, poesía, 2010; Cuentas de maíz, 2009; Incisiones mínimas, 2011 y La vida y otras inquisiciones, 2014, microficciones. Integró el grupo de dramaturgos de Arte en voz y Dramaturgos Asociados. Obtuvo diversas distinciones entre ellas en el Concurso de Textos Teatrales 2001 auspiciado por el Instituto Nacional del Teatro, I Premio con puesta y publicación por su obra Estación sin rosas y en el Concurso Iberoamericano de Poesía de SADE Córdoba 1999. Jurado en certámenes de cuentos, teatro y títeres de objetos, sus textos fueron incluidos en antologías regionales, nacionales y extranjeras. 




  

Yao Jingming

Mio Pang Fei



Esta Língua


Danço em volta desta língua

na qual entro algumas vezes
e descubro numa gota de orvalho tanta madrugada


Esta Lengua


Danzo alrededor de esta lengua

en la que algunas veces entro
y descubro en una gota de rocío la madrugada


Filosofia do tempo


Serei castigado pelo tempo 

dentro do tempo
Serei perdoado pelo tiempo
fora do tempo.

O tempo será um tigre de papel

quando eu deixar de ser carnívoro


Filosofía del tiempo


Seré castigado por el tiempo

dentro del tiempo.
Seré perdonado por el tiempo
fuera del tiempo.

El tiempo será un tigre de papel

cuando yo deje de ser carnívoro.


Livre abandono


A minha casa

fundada na noite
foi destruída
pela violência dos raios

Escassos tijolos

de sombra 
não soportan mais
vestígios do sonho

Condenado

a um livre abandono
passo a ser filho de vento


Libre abandono


Mi casa

fundada en la noche
fue destruída 
por la violencia de los rayos.

Pocos ladrillos

de sombra
no soportan más
los vestigios del sueño.

Condenado

a un libre abandono
me convierto en hijo del viento.



Num patio de pardais

As últimas nuvens

ainda deslumbran o meu olhar

Fico sentado nun pátio de pardais

a beber com poetas antigos.

As estrlas abrem a porta

e olham-me com os meus olhos


Un patio de gorriones


Las últimas nubes

todavía deslumbran mi visón

Me quedo sentado en un patio de gorriones

a beber con poetas antiguos

Las estrellas abren la puerta

y me miran con mis ojos.
















Yao Jingming, nació en Pequín, 1958. Doctor en Literatura Comparada por la Universidad Fundan, en Shangai. Director del Departamento de Portugués en la Universidad de Macao. Ha traducido poetas poetas portugueses y  así como ha escrito libros en portugués.   
Nas asas do viento cego (Las alas del viento ciego), Viagem por momentos (Viaje por momentos), A noite deita-se comigo (La noche se acuesta conmigo), Canção para longe (Canción para la lejanìa).

En 2006 recibió la insignia de la Orden Militar de Santiago de Espada, atribuida por el Estado portugués.

Del libro A noite deita-se comigo, son los casi jaikús traducidos.

Traducción: Sergio Astorga




"Ideas, Palabras, Sonidos", por Adriana Alarco de Zadra

Robert & Shana ParkeHarrison

Ideas

Jalo una idea de la frente.  Es larga y elástica; está llena de letras y colores. La observo maravillada. Se va envolviendo alrededor de mi cuerpo y me abraza.  Rauda como el viento, empiezo a poner todos los signos en su sitio para percibir su significado cuando, al fin, se rompe la idea y se desvanece nuevamente, silenciosa, en medio de la nada, por el mismo camino que llegó.

Palabras

Hoy salen de mi boca palabras fluidas como finas cuerdas de seda esperando recibirte con halagos y promesas.  Tratan de ser dulces y a veces son amargas. Ocupada, tejo una cuerda diariamente y la convierto en vocablos floridos de color y seda pero tú no llegas nunca.  Luego desamarro, destejo, destiño y empiezo con el nuevo día, día a día, noche tras noche.  Esperándote, las telarañas que me rodean, poco a poco se van anudando y convirtiendo en áspera soga de cáñamo, hasta que, enronquecida, se me hace un nudo en la garganta, sabiendo que no llegarás, y ya no salen más palabras de mi boca.

Espera

Lo espero mientras crecen de mis dedos, sin mayor esfuerzo, ramas llenas de hojas y una que otra flor.  Es largo el día y va anocheciendo. Las acaricio, las siento, percibo su aroma.  ¿No vas a llegar nunca? El cabello se vuelve follaje y de pronto me encuentro de pie, plantada como un árbol en la esquina de mi casa, sintiendo entre mis brazos vegetales la brisa, áspera como tus dedos, acariciarme con el viento de la noche.

Sonidos

Aferro los sonidos musicales que llegan a mi oído como los símbolos del pentagrama.  Si no es do es sí, si no es re es sol que alumbra. ¡Vamos corriendo todos a la sombra, a colgar en los árboles la música que tañe con campanas domingueras y festivas, fa fa fa! ¡Te das cuenta que hoy silba con el viento, la la la, mi mi mi, y que yo estoy siempre aquí!! Y al llegar finalmente encontrarás, esperándote, una orquesta movida por el viento…

La Muerte

Bajo capas de tristeza resplandece la luz de la creatividad.  Lleva un fardo pesado: no hay dinero ni joyas ni perlas ni diamantes. Sólo ideas que son buenas o malas, deliciosas o perversas, sembradas en medio de las horas.
Desde el alféizar de la ventana, la Muerte contempla la caída del sol. Llueve toda la tarde.  La ve que inmóvil desde el lecho, cuenta las gotas de lluvia.  Son tantas como las horas que debe esperar a que regrese el nuevo día. Sus pétalos se cierran y se prepara a dormir hasta el año venturo.

La Culpa

Las estrellas alumbran un sendero oscuro. Por allí pasa la vieja aplastada por su costal de pecados, cada vez más encorvada, esperando encontrar un resplandor que alivie el peso de sus culpas. Teme al infierno más que otra cosa. Viaja hacia el paraíso esperando tomar el tren correcto y que todos olviden por el camino sus maleficios, mezquindades y hechicerías. Debe llegar antes de fin de año y se le acaba el tiempo. Cae el hacha y muere el año decapitado.
Nace un nuevo día, regresa el huracán y ráfagas de viento en el arenal levantan el polvo milenario de las horas cubriendo culpas y miserias.


Danza Macabra

Un rayo atravesó la noche. El viandante pareció aliviado y siguió adelante con su plan macabro: enterrar a su suegra en el jardín botánico bajo la planta carnívora para eliminar vestigios.
Arrastró el costal por el páramo; pesaba tanto que no logró llegar a su destino y lo enterró en el altiplano bajo el ichu, frente a la laguna helada.  Horas después salieron bailando fémures, tibias, radios y falanges a celebrar el acontecimiento de una nueva luna. Se encontró rodeado de ánimas bailando a su alrededor. Su grito llenó la noche, espeluznante y desquiciado.  Las ánimas lo acompañaron al otro mundo sin pasar por el umbral de un nuevo año.


Hambre

Llanto de dolor, frío invernal, hambre insaciable.  Un año tras otro va arrastrándose por   calles vacías cubierta de harapos. Luego de cocinar un plato caliente con agua y pan, recoge sus hilos de colores y teje un poncho de lana para abrigar a sus hijos. La vida no es fácil. ¿Cuándo terminará de tejer? ¿Cuál será el año feliz para esa familia?
Los niños duermen para no llorar de hambre. Asoma por la teatina un gato negro. Rin Tin Tin sueña, bajo la mesa de la cocina, que en vez de ser perro flaco es un hueso perseguido por la jauría y corre como alma que lleva el diablo.
Bajo un infierno estrellado, cuatro hilos de dolor y de colores se estremecen en las manos agrietadas. 

Paraíso Al Vuelo
Estoy deprimido: ¿Por qué me dejó? Ella, mi amor único y verdadero.  No puedo vivir así. He venido a la estación con intención suicida… Cinco pasos, cuatro pasos, tres pasos… el vacío… Cuando llegue el próximo tren me aviento y…  ¡Adiós, ingrata! ¡Vuelo al más allá! Pero, ¡qué veo! Una belleza morena que llega a la estación para subir al tren.   Lo pensaré mejor… En vez del aventón, ¡me voy tras ella y me largo derechito al paraíso!

Almuerzo Familiar
Esa mujer sin igual, bellísima, dulce, que cocina estupendamente, buena como la pongas, no sé lo que pasó... Mi mayor desconsuelo es que está lejos de mi alcance… La quise mucho, pero no fui fiel ¡claro! ¿quién lo es? Le avisé, le expliqué, le conté: “Me voy con otra esta noche, pero no cierres la puerta por favor, quizás regrese pronto si su marido nos descubre.”  No lo entiendo….  Es frustrante saber que se casó con mi hermano y no conmigo. Menos mal que no me arrojé por el balcón como le juré que haría y así, al menos, la veo los domingos en el almuerzo familiar.
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ADRIANA ALARCO DE ZADRA

Nació en Lima, Perú y estudió idiomas. Le han publicado 17 libros:  de geografía, de teatro para la escuela y cuentos en varios idiomas, además de artículos y relatos en Antologías y Revistas en América y Europa.
Este año 2016 saldrá a luz su libro número 18, una recopilación de cuentos en italiano con el nombre: Aspri Mondi, racconti di personaggi insoliti, Ed. Reverdito, TN, Italia.